1. Sofreír daditos de cebolla e incorporar la sepia cortada en daditos. Congelar, una vez congelado triturar hasta conseguir un polvo que volveremos a guardar en el congelador.
2. Cocer los guisantes con poco agua, tritúralos junto con un poco del agua de su cocción y un poco de sal y azúcar hasta que quede una consistencia de crema líquida.
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