1. Limpiamos la sepia, quitamos las patas y las reservamos para otra ocasión, abrimos la sepia y con la ayuda de un cuchillo afilado, le hacemos unos cortes a la sepia, en una sartén antiadherente marcamos la sepia por ambos lados hasta que quede dorada y al final le pondremos un poco de sal y aceite, apagar el fuego. Cortamos la sepia en trozos largos más o menos iguales. Reservar
2. Lavamos los tomates los secamos y partimos por la mitad, los aliñamos con aceite y sal. Reservar.
Disponer en la base del plato un par de trozos de sepia, y al lado el tomate con un poco de sal negra y terminaremos el conjunto con un poco de aceite.
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