3. Mientras se hace el atún, preparamos las alcachofas (ya hervidas) con lima, granada, aceite y un poco de sal.
4. Cuando el atún haya soltado un poco de jugo, salteamos en la misma sartén la rúcula. En otro lado de la sartén, salteamos un poco la cebolla (sólo para que coja un poco de calor).
5. Damos vuelta al atún y, mientras se hace por esa cara, sacamos la rúcula y la cebolla y la servimos en el fondo del plato, donde ponemos también las alcachofas preparadas.
Sacamos el atún (que esté rosado por dentro), lo cortamos y lo servimos en el plato.
6. Finalmente, ponemos mostaza en la ensalada, unos gajos de lima, un chorrito de aceite y un poco de pimienta.
Esta ensalada, además de ser muy ligera, nos aporta fibra, antioxidantes, minerales y ácidos grasos esenciales, beneficiosos para nuestra salud cardiovascular.
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