2. Partimos las endivias por la mitad y las salteamos con margarina y sal gorda. Después, añadimos un poco de miel y vino blanco.
3. Cortamos las acelgas crudas y las añadimos a una cacerola caliente con aceite y mantequilla.
4. Echamos nata y el puré de patatas y añadimos aceite, sal, pimienta y un poco de jugo del salteado de las endivias.
5. En un aro, ponemos el puré y las acelgas, como guarnición, además de las endivias. Reducimos el jugo en el que se saltearon las endivias y lo echamos sobre las mismas. Finalmente, ponemos un chorrito de aceite.
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