1. En una cazuela poner el agua a hervir con una pizca de sal y una cucharada de margarina. Añadir la pasta y dejar cocer unos 12 minutos a fuego lento. Una vez cocida la pasta, escurrirla y añadir una nuez de margarina.
2. Limpiar las setas y trocearlas en trocos pequeños. En una sartén antiadherente saltear las setas y la cebolla. Una vez salteadas añadirlas en un cazo con la nata liquida y una nuez de margarina. Calentar a fuego lento
3. Disponer la psata en platos profundos.
4. Agregar las virutas de parmesano y mezclar el conjunto.
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